Sobre el autor
Una voz independiente dedicada al ensayo crítico frente a la mayor encrucijada de nuestra historia: el salto vertiginoso de la Inteligencia Artificial y sus consecuencias sociales.

Pensamiento genuino y palabra propia
«Ser culto te hace libre, bien, pero mejor ser libre, que te hace culto».
Mi trayectoria se forjó mucho antes del auge de estos algoritmos, corrigiendo a mano más de quince galeradas editoriales a finales de 1999 o redactando escritos rigurosos para la RAE. Cada línea de este blog nace de una mirada humana, autónoma y crítica.
No tengo ninguna titulación académica y no será por la verdadera y sana envidia que me causan las tres carreras de Christopher Hitchens, las tres o 4 de Javier Aroca, las variadas y diversas de Daniel Dennet, las históricas y venerables de sabios como Mario Bunge, Heisenberg, Ernst Mach o Thomas Khun. Espero sabrán disculparme, comprenderán cómo no voy a sentirme menos que hormiga, «absolutely out of my league», remotísimo de mi tímido alcance tratar siquiera de dominar ni la mitad de la mitad de los talentos de tan ilustres maestros.
Cuatro años en la compañía de Rosenda Monteros realizando giras por todo México me dieron ciertas tablas para ir moldeando un espíritu libre y autodidacto. Lo que aprendía en una semana o dos con mi padre, Ireneo Santos Ortega, cuyos libros de cabecera eran El Quijote y El Capital, no creo que lo superen dos ni tres años de universidad (no de las técnicas, claro, sino de las de letras y humanidades, algo más fútiles; de las técnicas he ido indagando en la historia de los descubrimientos científicos así como poniendo en valor el decisivo papel de la ciencia y el pensamiento crítico en la construcción de un mundo más habitable y, en conjunto, mejor).

El acelerador hacia el abismo
¿Adónde creemos que vamos apretando al máximo el acelerador de una máquina mil millones de veces más potente que cualquier ingenio previo? Nos encontramos inmersos en una progresión exponencial cuya flecha apunta al infinito. Cuando la automatización desplace masivamente las cadenas productivas y de servicios, cruzaremos un punto de no retorno. La promesa del progreso técnico no puede cegarnos ante el peligro real de abrir las puertas a un desastre devastador.

Un llamamiento a la conciencia colectiva
El propósito fundamental de estos ensayos es remover conciencias y formular las preguntas cruciales que el mundo prefiere evitar. Frenar esta inercia o mitigar su impacto no es una tarea sencilla, pero debemos intentar todos a una evitar un desenlace destructivo. Busco una retroalimentación edificante, un diálogo saludable y un contraste de ideas riguroso con cada persona dispuesta a reflexionar sobre nuestro porvenir.
«Debemos todos a una hacer lo posible por evitar un desastre devastador. No es algo fácil, pero hay que intentarlo».
Blog al ensayo: el salto cuántico social
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